martes, 5 de enero de 2016

Los Jeep están para embarrarlos (y divertirse)

El otro día vi un vídeo que grabó Casey Neistat con su hijo Owen en el campo, un día después de que hubiera llovido, conduciendo un Jeep Wrangler descapotable por caminos llenos de barro y agua. Le metieron bastante caña al aparato, hasta el punto de averiarlo, a pesar de que el Wrangler es un todoterreno de altas prestaciones. En los comentarios del vídeo se podía ver cómo la gente despotricaba contra aquellos que se compran un Jeep y sólo lo utilizan para desplazamientos ordinarios, sobre asfalto, mientras que muchas personas que están deseando disfrutar del off road no pueden permitirse el coche. Neistat concluye que romper el Jeep ha merecido la pena porque todo era para tener una experiencia divertida: "la diversión es siempre una razón suficientemente buena", dice en la descripción del vídeo.



Resulta que el mismo día que vi ese vídeo, además de sentir envidia por los que pueden permitirse salir a divertirse por el barro con su Jeep (y romperlo), miré al Jeep Wrangler negro que tiene uno de mis vecinos y vi que estaba llamativamente manchado de barro -y no suele estarlo-. Efectivamente, llevábamos un tiempo sin lluvia pero por fin había llovido recientemente. No pude evitar imaginar a su dueño como a una persona que sabe disfrutar de los pequeños placeres de la vida, y no como uno de esos inconscientes que malgasta su dinero en un Jeep solamente para ir a trabajar a la oficina, habiendo coches que se comportan mejor en carretera por el mismo precio, y dejando truncadas las maravillosas potencialidades del juguete por toda su vida útil.

Pero bueno, al margen de lo dicho anteriormente, os animo a coger el coche y lanzaros por el barro y los charcos a toda velocidad. Luego se lava un poquito y aquí no ha pasado nada.

Jeep Wrangler Rubicon
Foto: rubitrux.com


No hay comentarios:

Publicar un comentario

Comenta libremente